ZHL / 19.11.2025

Aretxabaleta: construyendo un ecosistema de cuidados

El modelo municipal se basa en tres ejes: la conformación de la red comunitaria, el refuerzo del servicio de atención diurna y de las intervenciones en clave preventiva y el cuidado de las personas cuidadoras
Gizarte Politika

El Ayuntamiento de Aretxabaleta asume el reto de abordar los procesos de envejecimiento desde una perspectiva integrada, preventiva y comunitaria. Para ello, en el contexto de los ecosistemas el cuidado actual comenzó a diseñar la experiencia local, sin olvidar que el cuidado es responsabilidad de las instituciones, con el objetivo de construir un modelo basado en el compromiso de la comunidad y la participación ciudadana.

La Concejala de Bienestar, Nerea Zubillaga, explica que "la demografía y las organizaciones sociales han cambiado y en la situación actual el cuidado es uno de los principales retos de la sociedad. Por ello, es necesario organizarse de otra manera, por ejemplo, a través de un modelo público-comunitario ".

Primeros pasos del ecosistema de cuidados

El liderazgo del proyecto se realiza desde los servicios sociales municipales con la implicación de todo el equipo de profesionales, pero el proyecto contará con un trabajador social de referencia y se encargará especialmente del trabajo comunitario.

La trabajadora social del cuidado, Antziñe Mendia, ha explicado que "he estado muchos años trabajando con personas con dependencia severa, ahora mi misión es construir un trabajo comunitario sólido para prevenir situaciones de vulnerabilidad y soledad".

El primer paso fue el diagnóstico del cuidado: conocer las situaciones de las personas mayores que viven en el pueblo y recoger las necesidades de las personas en soledad. "En Aretxabaleta viven solas 289 personas mayores de 70 años, 77 hombres y 212 mujeres. A partir de estos datos estamos analizando los perfiles de las personas mayores y queremos escuchar su voz para adecuar los servicios del futuro a sus necesidades ".

Además, se espera que la experiencia sociosanitaria POBA sea un paso importante dentro de este ecosistema. Es una experiencia que supone una gran labor interna que se está realizando entre el centro de salud de la localidad y los servicios sociales municipales. En las próximas semanas y meses se dará a conocer el alcance de esta experiencia, pero se espera que tenga un impacto directo y muy positivo en la ciudadanía, especialmente en las personas mayores.

Además, tejiendo el Alto Deba, se ha puesto en marcha un proyecto que aborda el tema de la soledad, junto con el resto de pueblos del valle, con el objetivo de que la gente no se sienta sola en nuestro país, trabajando el tejido comunitario y los vínculos afectivos y relacionales. Para ello, se han dado pasos para conocer situaciones de soledad en primera persona y, también en este caso, en los próximos meses se pondrán en marcha acciones en los pueblos.

Tres pilares principales

El modelo que está desarrollando el Ayuntamiento se basa en tres pilares principales: la red de prevención y la implicación de la comunidad. Se fomentará la interacción entre la ciudadanía para favorecer el envejecimiento activo y evitar el aislamiento. Siendo conscientes de que es responsabilidad de las instituciones, el compromiso de la comunidad será fundamental, creando nuevas dinámicas entre los actores e individuos del municipio. Entre otros aspectos, de cara al próximo año, se pondrá en marcha el servicio de comedor, convirtiendo el momento de la comida en un espacio de interacción y aprovechando para evitar el aislamiento.

Potenciar el servicio de atención diurna y clave preventiva en las intervenciones. El objetivo es garantizar un acompañamiento cercano y personalizado en el proceso de envejecimiento, priorizando el bienestar de las personas en el paso de la vulnerabilidad a la dependencia. Aquí situaríamos ASE (espacio de promoción de la autonomía) y POBA (proyecto de atención sociosanitaria).

Cuidado de personas cuidadoras. El Ayuntamiento adoptará medidas para dignificar y poner en valor el trabajo de las personas cuidadoras: programas de formación, asesoramiento y apoyo, incluidas iniciativas para promover condiciones laborales dignas y bienestar. En esta línea situaríamos el nuevo convenio firmado con el personal del SAD o las colaboraciones que se pondrán en marcha con ALE Lanbide Eskola de Aretxabaleta.

En palabras de Nerea Zubillaga, "el cuidado está en el centro de nuestra sociedad y nuestra responsabilidad es cuidar también el cuidado de las personas cuidadoras, de lo contrario no podremos ni recibir ni ofrecer un cuidado digno. Hasta ahora, el cuidado ha sido una cuestión social que ha corrido a cargo de las mujeres y que, en la actualidad, no sólo está sobre ellas, sino también sobre las mujeres migrantes, con la precariedad que esto ha aumentado. Aunque es un reto difícil, también queremos centrarnos en ello, ya que es responsabilidad de todos garantizar la dignidad de las personas cuidadoras ".

El convento como espacio de cuidado e interacción

El Ayuntamiento ha convertido el edificio conventual en un espacio de interacción ciudadana y de promoción de la vida comunitaria. El edificio ofrece un amplio abanico de posibilidades: sala Karmele Igartua, bar Uretz, Espacio de Promoción de la Autonomía, despacho de Basotxo, espacio exterior amplio...

En ella, además de ofrecer servicios, se han empezado a promover acciones para alimentar esta experiencia que se enmarca dentro de los ecosistemas de cuidados.

Grupo motor y participación ciudadana

En el corazón del proyecto estará el grupo motor, integrado por grupos, asociaciones y ciudadanía del municipio. Su labor consistirá en recoger aportaciones, elaborar un pacto de compromisos y promover la sensibilización en torno al cuidado. Las instituciones no podemos hacerlo solos, la participación e implicación ciudadana va a ser la clave del proyecto y lo estamos trabajando ahora. La constitución de la mesa de mayores y de la mesa de vigilancia también son objetivos para poder trabajar y escuchar en ella, aportaciones, preocupaciones, etc., imprescindibles para el proyecto en primera persona.

El futuro a la vista


El Ayuntamiento de Aretxabaleta tiene claro el camino a seguir para construir un modelo de cuidados basado en la prevención y la comunidad que retrase y difumine al máximo las situaciones de dependencia y los deterioros físicos, cognitivos y relacionales. "Envejecer no es un problema, es una oportunidad social y comunitaria", concluye Mendia. En este nuevo modelo, el objetivo es que cada ciudadano y ciudadana tenga su lugar, con el objetivo compartido de reforzar la cultura del cuidado mutuo.

¿Quieres saber más?

Si quieres conocer más de la estrategia Zaintza HerriLab o de cualquiera de los HerriLab en curso visita nuestra página de contacto.